enlaces.labutaca.net

 
sección de enlaces de la revista de cine LaButaca.net 
« Inicio | Archivo de la Etiqueta 'Elijah Wood'
Viernes 28 Marzo 2008

Tampoco han faltado las películas que se han ayudado de los objetos, o mejor dicho, de su acumulación desmesurada y metódica, para plasmar la obsesión que atenaza a determinado personaje, o como síntoma de un enfermizo anhelo de posesión y control que va más allá de lo material y anecdótico, y que a menudo se ha asociado a una mente criminal. Tal era el caso del clásico de William Wyler “El coleccionista” o de “El viaje de Felicia” de Atom Egoyan, por poner dos ejemplos que ahora me vienen a la cabeza. Ese afán recopilatorio también se dejaba ver en los títulos de crédito del aún cercano debut en la dirección del actor Liev Schreiber, “Everything is illuminated (Todo está iluminado)” —de nuevo, tendrán que acudir al apartado “Feature Titles” de la web del estudio responsable para ver el vídeo—.

todoestailuminado-devuelvememisuerte-titulosdecredito.jpg

Aquí el impulso coleccionista de Elijah Wood surgía de una necesidad de preservar la memoria familiar e histórica, de la búsqueda desesperada de unas raíces; circunstancia que no podría haber sido expresada de una forma mejor que como se hizo: a través de la imagen de unos insectos encapsulados en ámbar y de una exposición de retratos antiguos que aparecen convenientemente colgados a lo largo de un extenso mapa —¿a quién le cuesta adivinar que, además, hay un viaje por medio?—. Otras veces, las pertenencias adquieren estatus de bienes o trofeos, se convierten en el vanaglorioso testimonio de éxitos pasados o presentes, como ocurre en la exhibicionista introducción de “Semi-Pro” —pulsen en “The Work” para acceder a ella—, una comedia deportiva todavía pendiente de estreno en España, protagonizada de nuevo por Ferrell. Las fotografías vuelven a ser las estrellas, pero con un sentido y dentro de un marco —además literal— bien distintos. O también puede ser que la repetición de un mismo motivo se deba, simple y llanamente, a que el objeto en cuestión es el protagonista del propio título de la cinta, caso de la monotemática presentación de “La bufanda verde”. Bueno, o a eso, o a que el presupuesto no daba más de sí, y suerte que la abuela del director era aficionada al punto-media. En cualquier caso, los podrán tachar de sosos, pero nunca de fríos.

paraisotravel-casinoroyale-titulosdecredito.jpg

Ya habíamos visto también cómo objetos en principio anodinos eran capaces de representar simbólicamente el tema o argumento de una cinta, haciendo suya esa máxima de que una imagen vale más que mil palabras —o, en este caso, más que mil acciones—. Una muestra todavía más gráfica, aunque desde luego mucho menos sutil y perspicaz —¡no le pidan peras a una comedia romántica al servicio de Lindsay Lohan!—, se halla en la animosa entrada de “Devuélveme mi suerte”. A ver, a ver… ¿Qué podríamos esperarnos en los títulos de crédito de una película que, como su propio nombre indica, gira alrededor de la suerte? Pues faltaría más: un trébol de cuatro hojas, un llavero hecho con una pata de conejo, monedas, dados, una herradura, un salero derramado, un gato negro o una escalera. ¡La imaginación al poder! En otros títulos de crédito, sin embargo, los objetos combinan ambas vertientes, la descriptiva y la simbólica; funcionan al mismo tiempo como posesiones personales, reflejo de un determinado ambiente y resumen o adelanto de la trama. Dentro de esta categoría “mixta” tenemos la animación de aires retro, chic pero algo insípida, que daba paso a “Desenfocado” o el desfile un tanto kitsch de personajes, objetos y escenarios que precede a la colombiana “Paraiso travel”.

elsenyordelaguerra-devilsdrug-titulosdecredito.jpg

A menudo también sucede que una única cosa es a la vez símbolo y protagonista de la acción. Sin ir muy lejos, la trayectoria de una bala, desde su proceso de fabricación hasta el fatídico momento en que encuentra a su destinatario último, se encargaba de abrir, de forma tan brillante como rotunda, la crítica “El señor de la guerra” —En realidad, la “carrera armamentística” en los títulos de crédito daría para hablar largo y tendido (tan largo y tendido, de hecho, como lo están sus víctimas). Por citar tan sólo dos ejemplos más, en “El mañana nunca muere”, además de relojes y circuitos, teníamos que las balas se fusionaban con esculturales siluetas de chicas (ya de por sí bastante “cosificadas” en las películas de James Bond, todo hay que decirlo), mientras que en la última entrega de la saga, “Casino Royale”, Daniel Craig flotaba entre pistolas que disparaban figuras surgidas de una baraja de póquer—. Algo muy parecido pasa con la sofisticada y original cortinilla de “Devil’s drug”, realizada mediante animación digital: Una tarjeta de crédito, una raya de cocaína y un tubito para esnifar son los encargados de presentarnos a los responsables de este documental sobre la droga. De todas formas, bastaría con echarle un vistazo a esta escena del “Bitelchus” de Tim Burton para convencernos de que los objetos son cualquier cosa (ja-ja) menos inertes y pasivos. Menos da una piedra, oiga.

Viene de:

En las imágenes: Detalle de los títulos de crédito de “Everything is illuminated (Todo está iluminado)” © 2005 Warner Sogefilms. Todos los derechos reservados. Detalle de los títulos de crédito de “Devuélveme mi suerte” © 2006 Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados. Detalle de los títulos de crédito de “Paraiso travel” © 2008 Paraiso Pictures. Todos los derechos reservados. Detalle de los títulos de crédito de “Casino Royale” © 2006 Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados. Detalle de los títulos de crédito de “El señor de la guerra” © 2005 Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados. Detalle de los títulos de crédito de “Devil’s drug” © 2006 Suspicious Packaging. Todos los derechos reservados.

Miércoles 20 Febrero 2008

Todos aquellos que aún albergaban la esperanza de que Elijah Wood lograra quitarse algún día de encima el sambenito de Frodo de ojos saltones y eterna cara de niño, están de enhorabuena. El siguiente vídeo demuestra que el versátil protagonista de “Los crímenes de Oxford” también está capacitado para ejercer como perfecto… ¡rey de los teleñecos! Wood, totalmente entregado a su registro de mascotilla soul, nos enseña aquí a “bailar” la única coreografía que podría sacarle los colores a “Los pajaritos” en compañía de unos bichos que son como los primos retarded y adictos al LSD de los Teletubbies; imagínense el aberrado panorama.

Las imágenes, por si había dudas, pertenecen a un programa infantil del año pasado. Si esto lo provoca el éxito, ni pensar quiero con qué nos sorprendería el muchacho de andar de capa caída. Ojo, porque de aquí al “Con mucha marcha” de Leticia Sabater sólo hay un paso (de baile), yo aviso. El éxito de semejante documento audiovisual ha sido tal que cuenta con varias versiones en YouTube, como esta que me ha enviado Crunch; esta otra, aún más hilarante, con el “Thriller” de Michael Jackson como fondo musical; o la mejor de todas, una parodia hecha con el famoso tema “Numa numa”.

En la imagen: Elijah Wood nos enseña a “bailar” en “Yo Gabba Gabba!” - Copyright © 2007 The Magic Store y Wild Brain Productions. Todos los derechos reservados.

Lunes 19 Noviembre 2007

The List Universe es, como deja bien claro su título, una web especializada en elaborar top tens en diferentes campos que van desde lo más curioso e interesante hasta lo más bizarro y frívolo. Como ocurre siempre en el caso de las listas, se podrá estar más o menos de acuerdo con su selección, o directamente nada en absoluto, pero si le echáis un vistazo a su sección de películas y entretenimiento, donde suelen incluir bastantes colecciones de vídeos, se puede hacer algún que otro descubrimiento que vale la pena. Hoy, por ejemplo, me he puesto a mirar su top 10 de anuncios con famosos, que publicaron hace ya algún tiempo. La mayoría están protagonizados por actores y actrices que por aquel entonces se encontraban en sus comienzos o que todavía no eran conocidos —algunos, incluso, aparecen de niños—, por lo que aún resulta más jocoso verlos con la perspectiva del tiempo. Casualidad o no, lo más llamativo del asunto es que todas las marcas que ayudaban a promover, pertenecen a productos que se llevan a la boca. Y no me sean malpensados, que en ninguno de ellos sale Jenna Jameson.

Así, tenemos a una súper repelente Sarah Michelle Gellar que, con tan sólo 8 añitos, promocionaba las bondades de Burger King; a Bruce Willis cantando y bailando en un porche al ritmo que le proporcionaba la cerveza Seagrams; a su ex mujer, Demi Moore, jugándose la vida en la cornisa de un rascacielos por una Cocacola dietética —como se puede comprobar, en aquella época ya perseguían intereses opuestos—; a Morgan Freeman de cháchara en un poste eléctrico con tal de vendernos las virtudes de Listerine; a un imberbe Brad Pitt apuntándose a la soleada y playera marcha de California vía Pringles; a Leonardo DiCaprio de niño, inflando los explosivos globos del chicle Bubble Yum; a Keanu Reeves en el papel de un camarero que sirve Corn Flakes para un banquete; a Matt LeBlanc, el Joey de “Friends”, utilizando el ketchup Heinz para ligar; a Meg Ryan, ya por aquel entonces todo un dechado de irritante cursilería, prestando su mejor sonrisa para la pasta de dientes Aims; a la pequeña Jodie Foster sumergida en un surrealista y horripilante comercial de McDonald’s; y, finalmente, a un jovencísimo Elijah Wood escapando de una desastrosa barbacoa familiar gracias a Pizza Hut.

En la imagen: Leonardo DiCaprio en el anuncio de Bubble Yum © Bubble Yum. Meg Ryan en el anuncio de Aim © Aim. Todos los derechos reservados.